jueves, 2 de febrero de 2017

Grandes pedruscos: del equilibrio a la ingravidez

Stone Part 1, del fotógrafo sueco Tommy Ingberg. 

"Un pedrusco ignorado de todos,
al que no salpique la estupidez de los hombres,
esa quisiera que fuera mi patria"
(José Hierro, final de su poema Contra las patrias).

Hace casi cincuenta años, en 1969, Michael Heizer (Berkeley, California, 1944), pionero del land art  y conocido por sus esculturas y trabajos de tamaño monumental con rocas y tierra, tuvo un sueño: colocar una gran roca, de 120 toneladas, encima de una zanja excavada en el lecho de un lago seco, para que los visitantes pudieran mirarla como si estuviera flotando por encima de sus cabezas. Sería una forma de homenajear y actualizar la tradición de los antiguos monolitos, aportando una nueva perspectiva. Pero, tras excavar la zanja, el brazo de la grúa que intentó levantar la piedra se rompió y el proyecto quedó estancado por falta de presupuesto.

En 2005, después de una voladura en una cantera del condado de Riverside, a 100 kilómetros al este de Los Ángeles (EE. UU.), Heizer encontró otro pedrusco, aunque mucho más grande, de 340 toneladas, compacto y sin fracturas. Esta vez contó con la entusiasta colaboración del director del LACMA (Los Angeles County Museum of Art) y su capacidad para buscar financiación al proyecto. Siete años después, tras mucha determinación, se materializó su fantasía. Heizer: "Me gusta imaginar mis esculturas como elementos arquitectónicos". "No soy bueno haciendo cosas pequeñas".
 Esquema preliminar, realizado por Michael Heizer en 2011, de Levitated Mass (Masa levitada). Este artista es uno de los que más ha contribuido a cambiar nuestra forma de pensar en relación al emplazamiento, escala y accesibilidad de las obras de arte

 Levitated Mass, de Michael Heizer. La obra fue finalmente colocada en el exterior del Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (EE. UU.), en junio de 2012. El bloque, de 340 toneladas, se apoya sobre un canal de hormigón de 139 m de longitud y está anclado para evitar su desplazamiento o caída, teniendo especialmente en cuenta que esa ciudad se encuentra en una zona de considerable actividad sísmica. El bloque es una roca plutónica (consolidada y enfriada a partir de un magma, o material rocoso fundido, en el interior de la corteza terrestre) de la familia de los "granitos": en concreto, una diorita (foto copyright: Frederic J. Brown/AFP/Getty Images)
Bloque de granito empotrado en las paredes del arroyo de la Calzadilla (cascada de El Chorro en Almadén de la Plata, Sevilla, España). El sustrato, de tipo granítico, está atravesado por diques verticales de diabasa: una roca casi volcánica (el término técnico es subvolcánica o hipoabisal), ya que se consolida a escasa profundidad de la superficie, a menos de 3 kilómetros, a partir de un magma. Precisamente el arroyo aparece aquí encajado sobre uno de esos diques, aprovechando la menor resistencia relativa de estos. El bloque procede de caídas de laderas próximas y posterior arrastre del arroyo (foto: Joaquín del Val)

El canadiense Darrell Petit (Montreal, 1960) busca en sus esculturas un diálogo con las piedras, creando obras en las que intenta siempre resaltar sus peculiaridades. En una entrevista del año 2005 contaba: "Mi trabajo es una interacción directa con la roca. He trabajado en canteras por todo el mundo para adquirir un mejor conocimiento del material y del proceso, para sentir el ambiente que me permite crear mis esculturas".

Darrell Petit realizando un flameado, un tipo de acabado que proporciona una superficie rugosa al granito y aumenta su estabilidad de cara a la alteración atmosférica. El flameado no deja manchas ni cambia el color de la piedra

Kiss (Beso), de Darrell Petit, año 2008. La escultura está formada por dos bloques contiguos que se tocan en su parte superior. El mayor de ellos mide 5 metros y pesa 25 toneladas; el menor presenta una altura de 4,5 metros y un peso de 19 toneladas. La roca es un granito, de grano medio a grueso, procedente de la cantera Stony Creek, situada en Brandford (Connecticut, costa oriental de EE. UU.). El granito de esta cantera se ha datado recientemente por Robert Wintsch, de la Universidad de Indiana, y colaboradores, mediante el método de uranio-plomo de datación radiométrica, con una edad de 360 millones de años (Devónico Superior), mucho más joven de lo que se estimaba con anterioridad. Los resultados, metodología e implicaciones geológicas de su investigación se publicaron en la revista Journal of  Structural Geology 69, año 2014
   Peñas del Tesoro (Los Barruecos, Malpartida de Cáceres, España), dos grandes bloques de granito que "casi" se apoyan el uno en el otro. En realidad están separados por una rotura o diaclasa vertical. Se aprecian también diaclasas horizontales y otras de trayectoria curvilínea. La morfología de estas rocas está fuertemente controlada por los sistemas de rotura o fracturación, vías preferenciales por las que progresa la meteorización hacia el interior del cuerpo rocoso (foto: Joaquín del Val)

En diferentes áreas y sobre distintos tipos de rocas y contextos geológicos y geomorfológicos aparecen formas muy llamativas en grandes "pedruscos", más o menos aislados o individualizados. En ocasiones parecen estar en un equilibrio precario o sumamente inestable. Hay muchos ejemplos, algunos espectaculares, en prácticamente todo el planeta. Diferentes artistas no han querido permanecer ajenos a este mundo de lo (en apariencia) inestable: 
Rock on Top of Another Rock (Roca en lo alto de otra roca), instalación del dúo de artistas suizos Peter Fischli (1952) y David Weiss (1946-2012) en los jardines de Kensington, Londres (año 2013). La obra fue un encargo de la galería de arte Serpentine. Estos artistas han buscado siempre transformar lugares comunes y proporcionar una nueva mirada sobre ellos. En este caso, nos hablan además de la precariedad, de la estabilidad y la inestabilidad, de la construcción y de la destrucción; la obra es también una exploración sobre la historia de las piedras y las rocas en el arte (foto de Matthew Lloyd, vía Zimbio)   
Esto es Kummakivi ("roca extraña", en finés). La piedra superior es un bloque errático transportado por un glaciar. La inferior, que muestra estrías glaciares (por rozamiento de las partículas acarreadas en la base del glaciar), representa una parte del lecho rocoso sobre el que se movió la masa de hielo durante el Cuaternario (probablemente al final del último período glacial, entre hace 12.000 y 20.000 años). Este enclave, protegido, se localiza en el municipio de Ruokolahti, en el sureste de Finlandia (foto vía Visitfinland, sitio web oficial de turismo de Finlandia)

Además de la indudable atracción turística y paisajística que ofrecen estas rocas que parecen a punto de caer (ver, por ejemplo, esta entrada de Weather; o esta otra en Amusing Planet), también proporcionan una valiosa información geológica (son muy buenos afloramientos) y de la evolución geomorfológica del área. Y  se han encontrado otras aplicaciones de gran interés científico y social: como criterio para comprobar y corregir modelos de peligrosidad sísmica

En efecto, se ha constatado que en áreas de importante actividad sísmica, o incluso muy cerca de fallas activas, estas rocas en equilibrio precario han resistido en ocasiones, sin caerse, decenas de miles años, en contradicción con las aceleraciones y velocidades del suelo esperadas según análisis de peligrosidad sísmica, que habrían provocado con seguridad el vuelco de estas rocas. Son, no obstante, investigaciones complejas, ya que se necesita (entre otros datos) conocer la edad desde que la piedra o piedras están aflorando, para lo cual hay que utilizar sistemas de datación cosmogénica, un método que permite conocer el tiempo de exposición al aire libre de las rocas y que es de gran utilidad, por tanto, para diferentes tipos de estudios de evolución geomorfológica de la superficie terrestre. Los primeros trabajos sobre sismicidad y bloques en equilibrio precario se iniciaron en EE. UU. en la sierra de Yucca (Nevada), al comienzo de la década de 1990. Los precursores de esta línea, a la que se han ido incorporando diferentes grupos de investigación, fueron James Brune (Laboratorio de Sismología de la Universidad de Nevada-Reno) y John Whitney (Servicio Geológico de Estados Unidos, USGS). 

Más allá de la inestabilidad, el camino de la ingravidez en época reciente lo inició el pintor belga René Magritte (1898-1967), un camino por el que han seguido transitando otros artistas hasta hoy. Recordemos algunos cuadros de Magritte, como El castillo de los Pirineos, La batalla del Argonne o La flecha de Zenón : sus protagonistas son enormes pedruscos flotando en el aire. 

A veces no se sabe si esas piedras flotan o van a caer sobre nosotros, como un meteorito. El argentino Eduardo Tomás Basualdo (Buenos Aires, 1977) participó en la exposición El estado del cielo, celebrada en París en 2014, en la que se pretendía abordar la forma en la que artistas, poetas y filósofos ven y reflexionan sobre el mundo en que vivimos. Sobre la obra que presentó, Basualdo dijo: "Vuelvo a la noción de hombre en el centro del universo como un ojo lúcido, capaz de ver todo, pero incapaz de comprender o cambiar nada. En mi trabajo, el hombre siempre aparece como una víctima de circunstancias abrumadoras".  

Este meteorito que amenaza al espectador y que ojalá se quede siempre suspendido, pura ingravidez: 
    Teoría (la cabeza de Goliath), de Eduardo T. Basualdo, durante su exposición en el Palacio de Tokio de París (Francia), en 2014. Aluminio negro, hierro, cadenas y cuerda, 6 x 4 x 3 m (foto vía Terremoto.mx) 

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Comentario final: A partir de octubre pasado empecé a publicar una entrada cada dos meses (hasta entonces lo hacía con periodicidad mensual). Seguiré con este ritmo, si nada me obliga a cambiarlo. Así canso menos a los esforzados lectores y canso menos, también, al autor del blog. Hasta el próximo abril, entonces. 


   

              






6 comentarios:

  1. Muy interesante tu blog y la seleccion de artistas. Te he conocido a traves del geólogo Iñaki Garcia. Un placer seguirte.....

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    1. Gracias por tu comentario, Heathcliff. Me alegro mucho que te interese el blog. Y saludos a Iñaki si le ves. Hasta pronto (en abril volveré con otra entrada).

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  2. He tardado bastante en poder leerlo con tranquilidad. Lo hago y lo disfruto en esta mañana lluviosa de sábado. Me encanta y me gustaría ir a conocer cada una de esas piedras, hay alguna como las de Malpartida que resulta posible porque están cerca. Y acabo de volver de una semana en Madrid en la que he disfrutado mucho.
    Te recomiendo especialmente una exposición de fotos de Chema Madoz sobre Asturias en el Cuartel del Conde Duque, delicadísima, inteligentísima, de una técnica perfecta. Creo que dura hasta abril. Y mi admirada enhorabuena.

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    1. Hola, Raquel.Toma buena nota de tu recomendación y confío en poder ver esa exposición. Gracias

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  3. Me encanta, Joaquín, me conmueve esa enorme gravedad. Abrazos

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    1. Me alegro mucho que te haya gustado, Manolo.Un abrazo

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