miércoles, 16 de marzo de 2016

Una de libros


Los estratos son como las hojas de un libro de la historia de la Tierra. Nadie parece haber recreado este símil mejor que el artista canadiense Guy Laramée (haz clic siempre en los términos en rojo para enlace). Dice que lo único que todavía desea de su arte es que nos proyecte hacia esa espesa "nube del inconsciente". Lo logra con esos libros viejos, reconvertidos en paisajes que muestran su raíz, el sustrato sobre el que se levantan.



Arriba, obra de Guy Laramée incluida en su proyecto Biblios. Abajo, sucesiones de rocas predominantemente carbonatadas (calizas y dolomías) depositadas en ambiente de plataforma litoral, de edad Cámbrico medio a Devónico y en disposición monoclinal (Montañas Rocosas en el Parque Nacional Banff, Alberta, Canadá)



Historia de las Américas, arriba (Laramée, 2009). Abajo: Cuarcitas, con estratificación vertical, en el Parque Natural Despeñaperros (Jaén, España). Estas cuarcitas se corresponden con la denominada genéricamente "Cuarcita Armoricana", término con el que se designa a esta unidad depositada en una plataforma marina durante el Ordovícico Inferior (entre hace 470 millones de años y 485 Ma); dicha plataforma marina era tan amplia que podemos encontrar la Cuarcita Armoricana desde el oeste de África hasta Afganistán

                    

Arriba, El libro de arena (Guy Laramée, 2006). Abajo, badlands en el Parque Nacional Bryce Canyon (Utah, EE.UU.): el acarcavamiento se desarrolla sobre rocas horizontales, no deformadas, de la Formación Claron, que en esta zona pertenecen al Eoceno (entre hace 34 y 56 millones de años); las rocas mayoritarias son calizas rosas y blancas recubiertas por areniscas, formadas a partir de sedimentos depositados por canales fluviales y lagos  

También sobre su propia obra dice Laramée: "Me gustaría que mi arte hiciera esto: que te permitiera verte a ti mismo en una roca. Porque, en esencia, no estamos en el mundo, el mundo está en nosotros". Los paisajes rocosos están presentes en una parte considerable de sus creaciones, que a su vez pueden inspirar a quienes trabajan sobre ellos. Seguramente porque el arte y la ciencia son las dos únicas formas tolerables de conocimiento.

Igual que a los poetas, a los artistas plásticos también les vale esta máxima del filósofo francés, de origen rumano, Cioran: "Lo que hace a los malos poetas más malos aún es que sólo leen a poetas (así como los malos filósofos sólo leen a filósofos), cuando sacarían gran provecho de un libro de botánica o de geología" (Del inconveniente de haber nacido, Taurus ediciones, 1982). Guy Laramée lo ha entendido de manera sublime y por partida doble.

Finalizo con otro artista canadiense, Doug Beube, afincado en Nueva York, que indaga a través de las transformaciones de libros en el significado de los mismos. Un trabajo que realiza desde hace más de 35 años y del que él mismo dice: " A través de la modificación de libros, collage, técnicas mixtas, papel, fotografía y escultura, mi trabajo explora el propio libro, una aparentemente anticuada tecnología que es aún determinante en la era digital". He seleccionado su obra Fault Lines (Líneas de falla), realizada a partir de un atlas. Debajo de ella, una fotografía de un afloramiento rocoso con claras analogías.
      Fault Lines (2003), de Doug Beube

Afloramiento afectado por pequeñas fallas inversas (líneas marcadas en rojo; las flechas indican el sentido relativo de su movimiento). La fotografía y su interpretación han sido realizadas por Haakon Fossen

ARTE y GEOLOGÍA también Facebook





10 comentarios:

  1. Estoy gratamente sorprendida de encontrar un espacio que aúne belleza y conocimiento. Un lugar que despierta el interés por saber, un acicate para la curiosidad.
    Lo he disfrutado mucho y deseo que tenga larga vida.

    ResponderEliminar
  2. Me alegra tu sorpresa, interés y disfrute. Te agradezco enormemente el comentario y yo también espero que el blog tenga un largo recorrido.

    ResponderEliminar
  3. Pablo Neruda supo decir que sobre la tierra,antes que la escritura y la imprenta existió la poesía,creo que la conjunción entre arte y geología que has logrado en este blog lo confirma.Felicitaciones! Liliana Bs. As.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Liliana. Encantado con tu poético comentario.

      Eliminar
  4. ¡Qué bonito y qué interesante!Y también inspirador.Muchas gracias por compartir con los demás tus conocimientos,eres muy generoso.Espero con impaciencia que abras nuevas ventanas para mirar,curiosear y disfrutar.Gracias,Joaquín.

    ResponderEliminar
  5. Hola Joaquín, me ha gustado muchos tu post. Inspirador y elegante. Ánimo con el blog. ¡Que dure casi en términos geológicos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Álvaro. Es un placer que me escriba un matemático como tú, que se dedica a divulgar con tanto éxito su ciencia en Granada. Hasta pronto.

      Eliminar
  6. Un placer, sin duda, este modo de acariciar la historia de la tierra.
    Aunque no estoy muy segura de otorgar a la ciencia el mismo nivel de "conocimiento tolerable" que al arte cuando se trata de entender lo específicamente humano.
    Enhorabuena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Marga. Te agradezco mucho tu comentario.
      Sobre lo que dices (tus dudas en otorgar el mismo nivel a la ciencia que al arte para comprender lo específicamente humano), entiendo que es algo que puede tener múltiples enfoques y ser objeto de largos, muy largos, análisis. En cualquier caso, se me han venido a la cabeza Oliver Sacks (el neurólogo inglés que murió el año pasado) y, por supuesto, Darwin (el naturalista que murió hace 134 años), dos ópticas científicas bien diferentes que han aportado, o creado el marco en el caso de Darwin, en relación con lo que te refieres.

      Eliminar